Una de mis actividades favoritas es las compras, por muy superficial que pueda sonar, la mayoría de los domingos me voy con mis amigas “de tiendas” y la verdad es que es una buena manera de convivir con ellas.
Tomamos un café, platicamos, vemos tiendas, nos medimos ropa, platicamos, merendamos, caminamos, más tiendas.
Me encanta comprar música, ¿será por que antes siempre estaba reprimida y mis padres no me dejaban comprar música?
¡¡Siiii papito, mira quién dice que comprar música es una mala inversión, mira quién dice!!
El que tenía todos los LP de cincuenta mil artistas, el que pagaba pequeñas fortunas (¡a los 17 años!) por ver a grupos como Queen.
En fin, me encanta comprar los CD, verlos apiladitos al lado de los DVD y de los libros. (y de botellas vacías).
Regularmente cuando me gusta una o dos canciones pues no compro el CD, las escucho en Youtube y ya, o las bajaba de Ares.
Hace como dos meses mi novio me compro un iPod shuffle de 2G, honestamente es lo único que necesito, o sea ¿quién va a escuchar 80G de música o a ver 8 horas de video?, ¡quiero ver que las baterías les duren!, para mí el reproductor sirve para entretenerte cuando: vas en transporte público, vas de viaje, vas en tu coche o haces ejercicio. FIN.
Entonces soy feliz con mi reproductor de 2G.
Lo registre. Instale el iTunes. FIN.
Hasta que hace poco decidí asomarme a la iTunes store, para ver cuanto costaban unas canciones de Michael Bublé.
$12.00 por canción.
Increíble.
No se por que siempre vemos la manera de robarnos la música o las películas o los libros, cuando puedes tener todo de manera legal y económica.
Hoy escuche a Michael Bublé sin buffering. Sin cortes de radio.
Con mucha calidad.
And I promise you kid that I give so much more than I get mmm.
I just haven't met you yet.
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