Gabriel y su compadre, como buenos compadres norteños, hablaron ese día y se pusieron de acuerdo para comer juntos.
-Tengo antojo de tamales compadre, pero de allá de los de 'Villa Juárez'
-Pues vamos a comer tamales compadre.
Gabriel paso por su compadre; bastante tarde paso por el por que ese día tenía mucho trabajo, se fueron a comer unos tamales, terminaron y en el camino se les atravesó un local donde venden menudo, y como los dos son de "buen diente", se detuvieron a tomarse un plato.
Siguieron su camino de regreso y pasaron por un negocio donde se venden escobas y trapeadores, el compadre necesitaba algunos para su negocio. Cargaron la camioneta; la camioneta de Gabriel era bastante grande y de un modelo más o menos reciente; y siguieron su camino.
En un crucero un chavo vendía empanadas, y como Gabriel y su compadre no había tomado el postre compraron empanadas; habían hecho alto en un semáforo, la luz verde parpadeaba perezosa, después la luz amarilla hizo lo mismo, Gabriel y su compadre no alcanzaron a cruzar.
Estaban esperando nuevamente el siga, cuando una camioneta quedo atravesada en el camellón.
-Mira no'más este loco, ¿qué le paso?
Entonces comenzó todo.
Fue la tarde en que narcotraficantes y militares se encontraron en la Ave. Juárez del municipio del mismo nombre, gritos, balazos y gente inocente en medio del fuego cruzado.
Gabriel y su compadre estaban asustados, no saben como terminaron boca abajo sobre el asfalto, de bajo de la camioneta.
Gritos, sangre, desesperación.
El compadre de Gabriel sintió una punzada caliente en la cabeza.
-Compadre dime si se me metió
-Si se te hubiera metido no estarías hablando
Pasaron los minutos. Cuando por fin termino todo, Gabriel salió para ver a su compadre ensangrentado, en ese momento llegaron los militares. ¿Quién eres tu? y ¿Qué haces aquí?
-Vinimos a comer tamales
Con la adrenalina a mil, fue lo único que alcanzaron a decir, mala respuesta. Los pusieron boca abajo y al compadre le dieron unos golpes ¿QUIEN ERES? ¿QUE HACÍAS AQUÍ?. No había respuesta convincente para los militares.
Dos hombres solos en una camioneta, les resultaron muy sospechosos.
-Entonces ¿qué hacemos?
-Pues dales
Clack, clack.
Cortan cartucho.
A Gabriel le paso la vida en dos segundos y pensó que ya era lo último.
-A ver no, esperate aquí traen la cartera... son civiles, llevándoselos, resguardenlos.
Gabriel y su compadre herido terminaron junto con otros civiles resguardados por el ejercito, ahí vieron muerta a Sonia Hernandez y herida inconsciente a su hijita Jessica.
Esta historia y sus nombres son reales, tanto como todas las personas caídas en esta "guerra antinarco". Se escuchan voces de todos lados, unos se quejan otros tratan de darle solución y al final no se llega a nada.
Antes, me acuerdo, los narcotraficantes eran personas respetadas, eran los Robin Hood de muchos poblados abandonados por el gobierno. Aun recuerdo muy claramente como una mujer lloraba desconsolada por el arresto de Oziel Cárdenas Guillén.
-Ese señor es muy bueno, aquí nos regalo un refrigerador. No se por que se lo llevan.
Pero en algún momento todo cambio... ¿me pregunto si volverá a ser como antes?.
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