Como pocos sabrán, mis tres lectores, trabajo en una empresa donde requerimos de múltiples permisos de diferentes dependencias, desdé el gobierno municipal, estatal, federal y empresas paraestatales.
La burocracia es un fantasma que azota todas estas dependencias.
Alguna vez me pregunte por que esta gente te trata como si te odiaran, como se les debiera uno alguna cosa o dinero, como si nos hicieran un favor. Leyendo un blog alguna persona me respondió que es por que regularmente esta gente ha sido asignada por algún compadre, comadre, familiar, amigo cercano o por abrir bien las piernas.
Es totalmente cierto y conozco gente muy cercana que actualmente ostenta puestos de esta manera por que ha llegado a dicha dependencia por alguno de los medios antes citados.
La burocracia, que a simple vista podríamos considerar, su único mal es hacernos perder tiempo (como bien lo retrato Cantinflas en esa vieja película de "El ministro y yo"), es también la razón principal de otro tema espinosisimo en México: la corrupción.
Me ha tocado negociar "propinas" o "moches", todo con tal de obtener el permiso o la autorización necesaria para que nuestro negocio pueda operar sin mayor problema. No crean ustedes mis queridos tres lectores que la empresa donde trabajo es una "sucia" que tenemos cosas malas "tapadas", que hemos hecho algo mal, algo en contra de la ley, algo que perjudique a alguien, no, ninguna situación de esas.
Es simplemente que queremos que los burócratas hagan su trabajo. Así de simple, así de sencillo.
Que si el expediente aquel lleva dos semanas, un mes, medio año, un año, haciendo polvo en el escritorio de equis secretaria, entonces se necesita darle una propina al burócrata en cuestión, técnico, operativo o ejecutivo, de cualquier nivel. Todo con tal de que haga su trabajo. Con tal de que me saques mi trámite, si me lo vas a negar o me lo vas a aprobar pero dime pronto, para que yo pueda tomar las acciones pertinentes.
La pesadilla no termina aquí, en el caso de las administraciones municipales el drama se vive cada tres años.
Cuando se viene el cambio de administración y sobre todo cuando hay cambio de partido en el poder lo que sucederá a continuación es que la gente tiene un tiempo de "adaptación" y como todos estos ahijados, primos, sobrinos, hijos, amigos, etc. no tienen experiencia en el puesto para el cual han sido asignados (sin previas entrevistas ni revisión de currículo) deberán de superar el temible proceso de "adaptación" a su nuevo empleo.
Pero solo tienen 1095 días (menos puentes, vacaciones, días festivos) para ponerse "al día".
Recientemente me he enterado de que en el Registro publico de la propiedad y del comercio, han destituido a su directora y a los 6 registradores, por ser sospechosos criminales.
Quiero aquí abrir un paréntesis. Toda la corrupción es mala y perjudicial, toda sin excepción, pero una cosa es ofrecer dinero para que me quiten a multa del parquimetro y otra muy distinta para que me tapen fraudes o para que me ayuden a cometer fraude. Imagínense ustedes que grabe sería la corrupción en una institución tan importante como el RPPC. Que tal que un día tengo una propiedad y al otro ya no. Solo de pensarlo se me enchina la piel.
No crean que nunca ha pasado, sucedió ya en Los Cabos con unas personas que consiguieron obtener información del RPPC (con sellos y toda la cosa) para la venta de unos terrenos en la zona hotelera. Criminales coludidos con notarios públicos, RPPC, etc.
Nada que un periodicazo y una nota con Joaquin Lopez-Doriga no pudiera resolver. Cerramos paréntesis.
Ahora bien, después de una situación como la que estamos viendo en el RPPC del estado, se que la manera en que el gobierno responde a la corrupción es con más burocracia, en el mal entendido de que más burocracia, es decir, más obstáculos, más trabas, más tardanza, es sinónimo de "Eficiencia" y sobre todo de "transparencia".
y tristemente están equivocados...
Estoy tratado de prepararme psicológicamente para las demoras de los trámites y los listado de requisitos absurdos (y de verdad que son absurdos, pedir como requisito entregar en una carpeta de tres anillos con lomo y portada, es un requisito demasiado absurdo).
Mientras la empresa se vuelve lenta, el capital deja de fluir, los empleos se dejan de generar.
México, tierra bendita.
2 comentarios:
Pues el burócrata tiene la "autoridad" y puede hacerle la vida de cuadros a la gente con sólo quererlo. No es un comerciante que le dé la razón al cliente, y menos una persona con conciencia cívica que intente ayudar al ciudadano; sólo son un montón de cerdos egoístas que odian su trabajo y tratan de sacarle el máximo provecho para sus bolsillos.
Así ha sido el sistema mexicano desde siempre.
tristemente... pero ya ni llorar es bueno :(
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