Pocas veces he escrito algo sobre libros, para los que no lo sepan, tengo una fuerte obsesión con autores rusos, principalmente de finales del siglo XIX y principios del XX.
Dostoyevski, Tolstoi, Pushkin, Chejov y Furmanov por mencionar algunos de mis pocos conocidos.
Pero mi gustillo culposo son los libros más nuevos, algo como Harry Potter.
Recuerdo cuando me aventé a leer Twilight, compre los libros y todo, me deje llevar por el marketing y hasta compre dos películas... OH QUE GRAN ERROR.
Leer Twilight al tiempo, fue, como esperar para abrir un dulce, probarlo y darte cuenta que esta rancio. Así fue la historia. Fuimos de vampiros, romance y acción a vampiros, melodrama y ridiculez. Ho-rri-ble.
Fue después de digerir la segunda película que me dí cuenta que había tirado unos mil pesos a la basura. (¿¿Por cierto, alguien quiere libros de Twilight?? los vendo baratones).
Así es como llegue a The Hunger Games, totalmente escéptica. Efectivamente y antes de ir más adelante, ni Harry Potter, ni Twilight ni Hunger Games tienen algo que ver una con la otra, su única similitud es que los protagonistas siempre van en trío (dos chicos y una chica) y parenle de contar.
Magos, vampiros y humanos futuristas.
THG, efectivamente no es un reto mental, vaya cualquiera con dos dedos de frente y capacidad de lectura puede entenderlo, no es complicado.
Lo bueno.
La historia de TGH es su base es buena, la misma Suzzane Collins dice que esta basado en el mito de Teseo, entonces hagan de cuenta que meten a Aldos Huxley, Teseo, I Am Legend y alguna película que incluya animales mutantes y ¡¡¡TARÁ!!! nace The Hunger Games.
Y, está bien, es como si Collins hubiera tenido una obsesión como la mía, pero con Isaac Asimov, Ray Bradbury y H. G. Wells.
Rescato: el día de la cosecha, las teselas, los doce distritos, la gente en el capitolio y una parte de cómo son los juegos del hambre.
Lo malo:
Collins, con no sé que afán, fuerza la historia para meter la historia de amor de los protagonistas y pasa lo que leí una vez en el blog de falso profeta:
He ahí un punto clave para diferenciar la literatura fantástica inteligente de la tonta. En la inteligente, se establecen leyes físicas inviolables desde un principio (aunque sean distintas a las de nuestro mundo real), y el autor se esfuerza para que los conflictos se resuelvan conforme a estas leyes. En la tonta, son las leyes las que se modifican para resolver los conflictos y sacar del apuro al escritor o escritora.
Eso pasa en el final de THG, todo va bien... hasta que Collins decide revirar... ¿POR QUÉ?, no entiendo.
Total que algo le pasa a la autora que en el segundo libro trata regresar, trata de volver a someter a los personajes en sus "leyes físicas inviolables" y para cuando llegue al final, lo único que rondaba mi cabeza era el trágico final de "A brave new world" recortado y pegoteado (con engrudo) a el final de "Aquellas Mujercitas" de Louis M. Alcott.
Jhon el salvaje embrutecido por el nuevo mundo al que había sido llevado, corte a: Jo March decide no casarse con Teddy Laurence y se queda con el escritor viejo y panzon (Aunque debo de reconocer que a Katniss no le va mal con Peeta, puesto que se supone que es MUY guapo).
Moraleja:
No se pierdan las películas, creo que serán buenas adaptaciones, además en casting me ha gustado mucho, hay taco de ojo para hombres y mujeres (y bien, dios bendice a esos hombres australianos y a esos chicos de Kentucky). La tecnología garantiza buenos efectos especiales y que se logren mejor algunas escenas.
No compren los libros, no se dejen llevar como lo hice yo alguna vez con Twilight, no vale la pena. Descarguenlos gratuitamente de acá .
Bueno, ya lo dije. Que alivio :D


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